Cuando echamos la vista atrás y entre tertulias, confidencias y foros, comparamos con cierta nostalgia el ayer y hoy de nuestras vivencias en el terreno que nos ocupa, casi siempre llegamos a una conclusión clara:
Parece que hoy, desde la modernidad, la evolución de la sociedad, el boom de las nuevas tecnologías, las nuevas ideas, la formación más accesible y estructurada, la apuesta de la administración pública por crear un sistema de protección social que promueva proyectos más acordes con las nuevas necesidades sociales que van surgiendo, la profesionalización y estructuración del sector, etc., volvemos a reflexionar, construir, desarrollar y demás elementos que configuran nuestros proyectos educativos, sobre premisas y fundamentos que resultan no ser tan novedosos, tan modernos, tan productivos.
Ya hace muchísimos años que nos propusieron como referencias de crecimiento personal, algunas de las premisas que hoy parece que se replantean al hacerse más visible un modelo de sociedad que entre todos hemos conseguido implantar y que parece que ahora no nos gusta en exceso.
Muchos conceptos que hoy reaparecen con fuerza en innumerables reflexiones, escritos, libros de culto, normativas de obligado cumplimiento, etc,etc. pero que en nuestro recorrido personal y profesional hemos venido ofreciendo con la naturalidad que nos dictaba lo aprendido, lo asumido, lo vivenciado... ya hace algún tiempo.
Queremos que este siga siendo nuestro estilo, el estilo que nos han ofrecido y ofrecemos a los demás.
No porque ahora nos digan que debemos hacerlo bajo estas premisas, sino porque SON NUESTRAS PREMISAS, hace tiempo que las hicimos nuestras, las hemos ofrecido, hemos creído en ellas y seguimos creyendo.
Hemos evolucionado a pasos agigantados pero nos vamos dejando atrás los fundamentos que sostienen nuestra acción educativa.
Creemos firmemente que estas bases bien plantadas son sin duda alguna semilla del cambio social que parece que ahora tanto se anhela.
Kabia Elkartea/Kabia Heziketa S.L. sigue apostando por el estilo que defiende desde su creación.
Humildad. Responsabilidad. Compromiso social. Servicio a la comunidad. Implicación. Defensa de los valores que conforman nuestra idea de sociedad. Defensa de la dignificación y reconocimiento social de la profesión. Ética en su proceder. Defensa de las buenas prácticas. Transparencia. Honestidad...
Estas son nuestras señas de identidad que, como siempre hemos hecho, ofrecemos abiertamente a los demás, sin esperar recompensa a cambio.